En un comunicado, la organización dijo que se espera que la IGC5 Bis sea la última sesión de su tipo antes de la firma del anhelado Tratado. México se ha colocado como un país líder dentro del grupo de América Latina; por ello, es esencial que se tenga una postura favorable a un Tratado Global de los Océanos, que sea radical en sus alcances para proteger los ecosistemas marinos y que permita mover a otros países de la región en esa dirección.
“En Greenpeace reconocemos el trabajo de la delegación mexicana, su liderazgo y su participación en las sesiones, e incluso en las discusiones del período intersesional. Sin embargo, es necesario avanzar hacia un compromiso que sea más profundo y radical. Sabemos lo difícil que es lograr que se acuerden los puntos más ambiciosos del Tratado, pero la crisis ambiental actual nos exige actuar con urgencia.
La organización destacó que es importante proteger los océanos debido a que el equilibrio de los mismos es esencial para la conservación de la biodiversidad marina, así como para el bienestar mismo de la humanidad. Su importancia se debe, entre otras cosas, a que regulan la temperatura global, combatiendo el cambio climático, nos proveen entre el 50 y el 85 por ciento del oxígeno que respiramos, y a que de ellos dependen las formas de vida y subsistencia de millones de personas en el mundo.
Es importante destacar que el Tratado Global de Océanos no se enfoca en las zonas marítimas que pertenecen a los países, sino en el alta mar, es decir, en aguas internacionales que están más allá de la jurisdicción nacional.
Las organizaciones buscan que el tratado genere un mecanismo global para el establecimiento de una red de santuarios oceánicos bien gestionados, permitiendo así a la comunidad internacional cumplir el objetivo 30×30 (la protección del 30 por ciento del mar antes de 2030), de acuerdo con las recomendaciones científicas y los crecientes compromisos políticos de los países. Actualmente, menos del tres por ciento de las aguas internacionales están protegidas, de ahí la necesidad urgente de crear mayores mecanismos para garantizar su protección.
De acuerdo con Greenpeace, el camino hacia este tratado ha sido muy largo, ya que, entre otras problemáticas, algunos países, incluidos los de América Latina y el Caribe, han recibido fuerte presión de industrias extractivas, como la de la pesca industrial, debido a su interés de seguir explotando los océanos. Por ello, es esencial la creación de áreas marinas protegidas o el establecimiento de mecanismos más robustos para su vigilancia y protección.
Esto sería garantizado con el Tratado Global de los Océanos que, buscan, sea aprobado en la próxima ronda de negociaciones en la ONU en Nueva York, conocida como Quinta Conferencia Intergubernamental o IGC5 Bis, al ser una continuación de la sesión efectuada en agosto del año pasado. La organización hizo un llamado al canciller y al gobierno de México a tomar la oportunidad que brinda esta conferencia para tomar este paso decisivo a favor de los océanos del mundo.