Rodeado de arreglos florales y coronas, el féretro donde guarda los restos mortales de Mónica Citlalli, es velado en un cuarto de su casa, en la colonia El Salado del municipio de Atenco, Estado de México.
Desde que llegó su cuerpo, la noche del jueves 10 de noviembre pasado, varias personas han acudido a externar su solidaridad y pésame a la familia.
«Nos da gusto que ella haya dejado un buen recuerdo en todos pero pero a la vez la tristeza de perderla porque es bueno para nosotros saber qué la gente la quería mucho pero a la vez tristeza porque ya la perdimos», declaró para Milenio, el padre de la víctima, José Juan Díaz.
De 30 años de edad, Mónica Citlalli impartía clases de inglés en una escuela especializada en idiomas ubicada a seis kilómetros de su domicilio.
El 3 de noviembre, cuando se dirigía a su trabajo, Mónica Citlalli desapareció. Una semana después, es decir, el nueve de este mismo mes, fue hallada sin vida en un paraje en un tramo de la autopista México -Cuernavaca perteneciente a la alcaldía Tlalpan.
Personas cercanas a la familia de la víctima, así como vecinos y ex alumnos, han externado su repudio por lo sucedido a Mónica Citlalli.
«No deja de ser una noticia muy lamentable y pedimos justicia para esta chica porque no se vale que estén contra las mujeres del diario del diario hay asesinatos y muertes pues queremos que realmente la justicia actúe conforme debe de hacer y justicia para allá y que encuentren verdaderamente al culpable y que lo castiguen como debe de ser», expuso Josefina Flores, vecina.
Después de la velación, el cortejo fúnebre partió rumbo a la parroquia de Nuestra Señora Reina de las Américas donde se oficializó una misa en memoria de Mónica Citlalli, a cargo del monseñor Luis Martínez.
Al término del acto religioso, la carroza fúnebre se trasladó al panteón Jardín Guadalupano, donde los asistentes despidieron a la joven entre porras y aplausos.
Ahí, Juan Miguel, hermano de la víctima, recriminó la política de seguridad implementada por el gobierno federal.
«No me interesa pero perdón por la palabra me vale madres sus pinches abrazos el gobierno yo lo que quiero es justicia que haga su trabajo que agarren a los culpables y desde será mente como familia estamos pasando un trago muy amargo pero sí exijo que el gobierno haga su trabajo por favor», enfatizó.
Además, demandó seguridad para su familia. «Al gobierno seguridad para mi familia no sé qué persona le hayan hecho a mi hermana le pasa algo a mi familia digo es completamente culpa del gobierno qué no me ofrezca seguridad si me la han ofrecido no digo que no no no quiero que le pase nada a mi familia», declaró.
A Mónica Citlalli le sobrevive su hija de 11 años de edad. «Tus abrazos no me sirven a mí no me sirven menos a mi sobrina le sirven unos abrazos le sirve su madre nada más desde que necesita estar con su hija digo el gobierno dice abrazos no balazos De qué me sirve a mí o a mi sobrina a mi hermana qué está bajo tierra en este momento», concluyó Juan Miguel.